Con el revestimiento vinílico LVT Dry Back
El LVT Dry Back une suelo y pared en un mismo lenguaje visual, sin cambios de material ni cortes que rompan el espacio.
Al pegarse directamente al soporte, aguanta bien el tráfico intenso sin levantarse ni deformarse. No quedan juntas donde se acumule la suciedad. Para limpiarlo, basta con una fregona húmeda y un producto de limpieza neutro.
Con solo 2 mm de grosor, es ideal para reformas: no sube el nivel del suelo, no genera escalones entre estancias y, en la mayoría de los casos, no hace falta tocar las puertas ni los rodapiés.
Disponible en cinco acabados (mármol blanco, mármol negro, travertino, gris y terracota) para que el suelo encaje con la imagen de tu negocio.
















Mármol Negro
Mármol Blanco
Terracota
Gris
Travertino